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La Identidad De La Iglesia Y La Música Instrumental Por Abel Ortiz (Rosenberg, TX) |
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Todo se debe hacer en el nombre del Señor. Colosenses 3:17, “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” La expresión “en el nombre del Señor Jesús” quiere decir por la autoridad del Señor Jesús. Todos los convertidos se bautizaron en el “nombre del Señor Jesús.” Hechos 10:48. Es decir, fueron bautizados por la autoridad del Señor. Nuestro reconocimiento de ésta autoridad está fundada en el Nuevo Testamento. Asi pues, en cuestiones de adoración el Señor autoriza nuestros hechos y palabras. En “palabras” es ciertamente lo que decimos, lo que hablamos. En “hechos” no puede ser otra cosa que nuestros actos – lo que hacemos – en contraste con lo que decimos. Tocar un instrumento es un hecho, o sea un acto. Cuando cantamos lo hacemos porque hemos sido autorizados por el Señor. Pero tocar un instrumento músical no ha sido ordenado, y asi no podemos hacerlo autorizados por él, ni en su nombre. Cuando uno usa un instrumento músical en los servicios de la iglesia, en la adoración a Dios, se está quebrantando un mandamiento del Señor, como consecuencia, se está pecando. Lo que no proviene de la fe es pecado, Romanos 14:23, “…y todo lo que no proviene de fe, es pecado.” La fe nos viene por el oir la palabra de Dios. Romanos 10:9-17. Como la palabra de Dios no nos autoriza el uso de música instrumental en los servicios o en la adoración de la iglesia de Cristo, y la fe viene por el oir su palabra, entonces el uso de la música instrumental en la iglesia no puede ser “por fe” y como lo que no proviene de la fe es pecado sigue como consecuencia entonces que el uso de la música instrumental en la iglesia de Cristo es pecado. El mandamiento es de cantar. Efesios 5:19, “Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.” Colosenses 3:16, “…enseñandoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.” Asi que el mandamiento es muy específico – cantar. La alabanza a Dios debe de estar compuesta por fruto de labios, o sea el canto a capella, sin instrumentos musicales. Hebreos 13:15, “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.” Amén.
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